
Aprende a diagnosticar la madurez operativa de una empresa, levantar evidencia cualitativa y cuantitativa, mapear flujos de trabajo con BPMN y Value Stream Mapping, y rediseñar procesos eliminando cuellos de botella y redundancias.

Convierte una sospecha amplia en un frente de análisis preciso: proceso crítico, madurez, alcance y cartera de procesos.
Seleccionar y delimitar el proceso con mayor impacto operativo antes de iniciar el diagnóstico.
Evaluar la madurez de un proceso por dimensiones observables y no por impresiones generales.
Crear un inventario de procesos con familias, eventos de inicio, salidas y dueños claros.
Usa entrevistas, observación directa y talleres estructurados para descubrir cómo funciona realmente el trabajo.
Levantar evidencia cualitativa mediante entrevistas de incidentes críticos orientadas a eventos y datos verificables.
Aplicar observación directa para separar actividad, espera e impedimentos del flujo real.
Usar SIPOC para definir entradas, salidas, clientes y criterios de calidad del proceso.
Traduce percepciones en métricas: demanda, capacidad, tiempos, WIP, errores, variación y frecuencia de causas.
Construir un set mínimo de métricas para diagnosticar demanda, capacidad, flujo y calidad.
Diseñar una bitácora mínima para medir el recorrido real de casos en un proceso.
Usar Pareto, dispersión y causa operativa para evitar diagnósticos basados solo en promedios.
Construye mapas BPMN y Value Stream Maps del estado actual para ver actividades, esperas, traspasos e información.
Representar un proceso con eventos, actividades, decisiones y roles usando una notación clara para negocio.
Mapear el flujo de valor actual con tiempos, esperas, WIP, retrabajo e información.
Identificar traspasos, información requerida y controles redundantes dentro del flujo.
Detecta restricciones, desperdicios, controles duplicados y esperas para diseñar un estado futuro más simple y rápido.
Identificar el cuello de botella real usando acumulación, capacidad e impacto sistémico.
Clasificar actividades como valor, control necesario o desperdicio para eliminar trabajo muerto.
Crear un rediseño operativo con límites de WIP, reglas de decisión, controles por riesgo y métricas esperadas.
Convierte el rediseño en responsabilidades, estándares, pilotos, tableros y una hoja de ruta de 30, 60 y 90 días.
Definir responsabilidades y estándares operativos mínimos para implementar el proceso futuro.
Diseñar un piloto de mejora con línea base, contramedida, métricas y criterios de decisión.
Construir un sistema de seguimiento que sostenga la mejora y priorice el siguiente ciclo.