
Curso práctico para proteger las cuentas, pagos, dispositivos, respaldos y datos de clientes de un pequeño negocio. El estudiante construye y prueba un plan mínimo de seguridad y continuidad adaptado a su operación.

Hace visible la operación digital y prioriza los riesgos que pueden detener ventas, cobros o atención.
Convertir la ciberseguridad en una responsabilidad empresarial con dueño, prioridades y tolerancias claras.
Crear un inventario mínimo de activos, cuentas, datos y proveedores con responsables identificados.
Priorizar riesgos mediante una evaluación simple de impacto, exposición y controles existentes.
Protege credenciales, segundos factores, recuperación de cuentas y permisos del equipo.
Implementar un gestor de contraseñas para generar, guardar y compartir credenciales sin reutilizarlas.
Configurar MFA fuerte y proteger los mecanismos de recuperación de cuentas sensibles.
Aplicar mínimo privilegio, cuentas individuales y un ciclo de alta, revisión y baja.
Fortalece dominio, correo, sitio web y movimientos financieros.
Proteger el correo empresarial contra suplantación mediante control del dominio y autenticación SPF, DKIM y DMARC.
Configurar controles mínimos para el sitio web, el alojamiento y las cuentas administrativas.
Configurar controles de acceso y verificación en pasarelas, banca, reembolsos y cambios de depósito.
Instala rutinas contra phishing, protege dispositivos y limita los datos que el negocio conserva.
Reconocer phishing e impostores y verificar solicitudes sensibles por un canal independiente.
Aplicar un estándar mínimo de seguridad a dispositivos, redes inalámbricas y trabajo remoto.
Minimizar, clasificar, cifrar, retener y eliminar datos de clientes según su necesidad y sensibilidad.
Controla proveedores y diseña respaldos cuya restauración pueda demostrarse.
Evaluar y limitar el riesgo de proveedores que alojan, procesan o administran sistemas y datos.
Configurar respaldos automáticos, versionados, cifrados y aislados de las credenciales de producción.
Probar recuperaciones y definir cuánto dato y tiempo de interrupción puede tolerar el negocio.
Convierte señales en alertas, organiza la primera respuesta e integra todo en un plan ensayado.
Seleccionar registros y alertas que permitan detectar cambios anómalos en cuentas, pagos, sitio y respaldos.
Ejecutar una respuesta inicial ordenada para contener un incidente sin destruir evidencia.
Integrar controles, responsables y procedimientos en un plan probado mediante un escenario.