
Curso práctico para investigar problemas complejos desde la experiencia real de las personas, transformar evidencia en oportunidades y validar soluciones mediante prototipos rápidos antes de invertir en su implementación.

El usuario delimita el reto, hace visibles los supuestos y prepara una investigación capaz de desafiar la explicación interna.
Delimitar un reto de innovación como una decisión observable sobre una experiencia humana, sin adelantar una solución.
Distinguir hechos, interpretaciones y supuestos para decidir qué incertidumbres deben investigarse primero.
Seleccionar participantes y actores que revelen variaciones relevantes de la experiencia, en lugar de entrevistar solo a usuarios convenientes.
Realizar observación contextual para detectar conductas, artefactos, interrupciones y adaptaciones que las personas no suelen mencionar.
El usuario entrevista, observa, sintetiza y representa la experiencia completa para definir el problema correcto.
Conducir entrevistas que recuperen experiencias pasadas, decisiones y comportamientos, evitando inducir respuestas o vender la idea.
Sintetizar notas de investigación en patrones, tensiones y hallazgos trazables sin inventar un usuario promedio.
Construir un mapa de experiencia que conecte etapas, objetivos, acciones, canales, emociones, fricciones y evidencia.
Convertir hallazgos en una definición de problema centrada en una persona, una necesidad y una tensión, seguida de una pregunta generadora.
El usuario amplía opciones, facilita participación y convierte ideas en conceptos comparables antes de elegir qué aprender.
Organizar una sesión de ideación que primero amplíe opciones y luego aplique criterios explícitos para converger.
Facilitar ideación y codiseño con reglas que equilibren participación, reduzcan jerarquía y conviertan experiencias en aportes utilizables.
Expresar alternativas con el mismo nivel de detalle para comparar propuesta de valor, experiencia, supuestos y consecuencias.
Seleccionar conceptos con criterios explícitos de valor para la persona, factibilidad, sostenibilidad, inclusión y aprendizaje.
El usuario diseña prototipos y pruebas, interpreta conductas y convierte los resultados en una decisión trazable.
Definir un prototipo a partir de la hipótesis y la decisión que debe informar, eligiendo la fidelidad mínima necesaria.
Crear prototipos rápidos de productos, servicios o procesos usando representaciones simples, roles y datos ficticios.
Ejecutar pruebas de concepto o usabilidad con tareas, observación y preguntas neutrales para producir evidencia accionable.
Integrar investigación, mapa de experiencia, conceptos y pruebas para recomendar avanzar, iterar, pivotar o detener con trazabilidad.