
Aprende a convertir la incertidumbre económica en decisiones financieras concretas: clasificar riesgos, medir su efecto en caja, cubrir moneda e inflación, ordenar el crédito a clientes y preparar reservas para crisis.

El alumno identifica los riesgos financieros que pueden dañar caja, margen y continuidad, y los ordena por urgencia real.
Distinguir riesgo financiero de simple preocupación y expresarlo como una decisión gestionable.
Separar riesgos de mercado, crédito, liquidez y operación para asignar respuestas distintas.
Ordenar riesgos con impacto, probabilidad, velocidad y capacidad de respuesta.
El alumno convierte riesgos en escenarios, indicadores y límites que permiten actuar antes de quedarse sin liquidez.
Medir el efecto de un riesgo financiero en entradas, salidas, margen y saldo mínimo de caja.
Diseñar un tablero de indicadores tempranos para actuar antes de que el riesgo se materialice.
Evaluar si la empresa resiste una caída de cobros, un encarecimiento financiero o un cierre temporal de crédito.
El alumno diseña controles prácticos para moneda, inflación, ventas a crédito y cobranza morosa.
Identificar exposición cambiaria neta por moneda, monto, fecha y tipo de transacción.
Seleccionar respuestas cambiarias básicas: cobertura natural, contratos, cláusulas comerciales o aceptación deliberada del riesgo.
Diseñar mecanismos comerciales y operativos para que la inflación no erosione margen y caja.
Definir criterios de aprobación, límites y condiciones para ventas a crédito.
Diseñar un proceso de cobranza por tramos que aumente presión y soluciones según días de atraso.
El alumno arma reservas, fuentes de liquidez y reglas de decisión para sostener la operación cuando el mercado se deteriora.
Calcular una reserva de contingencia ligada a gastos críticos, volatilidad de cobros y acceso a financiamiento.
Crear un plan de continuidad financiera con escenarios, gatillos, decisiones preaprobadas y responsables.
Ensamblar el artefacto final y establecer una rutina de revisión para mantenerlo vivo.